Martes, 22 de Agosto de 2017


"Suave Patria" en el Bosque de Chapultepec (VIDEO)

Gerardo Romo /// CVN

El Bosque de Chapultepec, por unas horas se convirtió en una colonia zacatecana.

¡¡¡Súbale a la Feria del Zacatecano!!!... dice una gritona que sirve de guía para que la gente aborde la combi que recorra los 6.4 kilómetros del metro Chapultepec, a la tercera sección del bosque, principal pulmón de la ciudad.

Los pasajeros bajan, caminan unos 130 pasos, bajan unas escalinatas. Ven unos dnzantes, guiados por la tambora, son matlachines de Trancoso, que le bailan a los santos por gratitud, Los mira  "la gran ciudad", son  entrevistados por reporteros de La Jornada Nacional y fotografiados con celular por la mayoría.

Más adelante hay caldo de rata de mero Villa de Cos, municipio zacatecano anclado en el semidesierto, colindante con Coahuila, donde también se come conejo, gordas de horno y asado de boda, platillo elaborado a base de carne de cerdo, al menos cuatro variedades de chile, y especias en cazos de barro.

¿Qué es eso?, pregunta Antonio, venida desde Ciudad Neza.

Le sirven un plato con arroz y el guisado de carne con chile rojo. -Asado de Boda- pruébelo, responde el cocinero.

El escritor Gabriel García Márquez afirmaba que la nostalgia de un pueblo comienza en la comida.

"Este chorizo es de puerco bueno, con especias y no hace daño al estómago, como éste no hay otro", asegura desde el stand de Jerez, pueblo migrante, don Alonso, quien vive acá en la capital desde hace más de 30 años.

También monjas capuchinas de Sombrerete despliegan sus saberes culinarios de ésa región zacatecana, llena de minas y tesoros naturales. Ofrecen rompope, licor de membrillo, buñuelos, y galletas que  elaboran para sostener su misión.

Una de ellas acota: Hace falta más educación y valores para comprender el amor de Dios, en Zacatecas circula mucha droga entre los jóvenes", lamenta la madre con su hábito café, lentes y chapetes dibujados por el sol.

La fiesta sigue. La tambora suena, las parejas bailan... y el gobernador Alejandro Tello grita ante sus paisanos. ¡¡¡Viva Zacatecas!!!.

El mandatario asegura ante sus paisanos que viven en el Valle de México ( La Ciudad de México y el Estado de México), que su prioridad es garantizar seguridad y empleo para que los zacatecanos "se queden en su tierra y no tengan que emigrar más".

Ésa prioridad parece incumpluida, pues en estos 10 meses, de acuerdo a cifras oficiales, van más de 470 homicidios dolosos.

El temor y zozobra generados por la violencia es similar  hoy en Zacatecas a la percepción de incertidumbre e inseguridad  alcanzadas entre 2008 y 2009 cuando por la disputa de grupos del crimen organizado en el sexenio de la perredista  Amalia García, hoy Secretaria del Trabajo en el Gobierno de la Ciudad de México con Miguel Ángel Mancera.

" Da mucha tristeza darse cuenta por los medios de comunicación, por mensajes de celular que a diario hay balaceras y muertos a causa de la violencia, es triste que Zacatecas, antes tan tranquilo esté tan afectado por los narcos", dice Beatriz Jiménez, oriunda de la comunidad de San Felipe, en el municipio de Río Grande. avecindada en el Estado de México desde hace 45 años, donde ahora tiene 3 estéticas y una escuela de belleza.

Raúl Rodríguez Márquez, es un empresario, ex empleado de la cervecera Corona, donde trabajó al lado del gobernador Alejandro Tello ahí hace 18 años y hoy es el "embajador" de Zacatecas en la Ciudad de México, explica que hay más de 350 mil zacatecanos viviendo en la capital del País y el Estado de México.

"Son gente honesta, productiva y muy trabajadora", afirma.

El Día del Zacatecano se celebra en el Bosque de Chapultepec desde hace 67 años e inició con una tertulia entre amigos ( en aquél entonces medio centenar) y hoy se calcula asistieron al menos 25 mil.

El pintor  Juan Manuel de la Rosa convive con sus paisanos y ve en la educación la única vía para salir de la violencia de su tierra Zacatecas y el País.

"Nadie se va de su lugar por gusto, necesitamos imaginación para que recuperemos nuestro lugar en el mundo" afirma el pintor.

Los zacatecanos que emprendieron su éxodo por necesidad en busca de labrarse un presente próspero, revivieron en el bosque el pilar de grupo que mantiene unidos en un muégano social, la amistad, la fraternidad, la capacidad de compartirse con el otro, eso que no se come, pero es esencia del alma en los hermanos del poeta de la patria, Ramón López Velarde.